entrevista shelley hirsch  

 
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¿Cómo y cuándo empezaste a cantar?

Siempre he cantado en todas formas, tomando un amplio espectro de cosas que provenían de todos los departamentos en el edificio en que vivía. Desde las ventanas, los patios... La gente mantenía sus puertas abiertas así que podías escuchar a Yma Sumac en una casa, a Johnny Matthis en otra, cosas diferentes. Me la pasaba escuchando a mi alrededor y trataba de cantar lo que escuchaba, sentía que era una forma de visita; cuando era niña tomaba un libro o conocía diferentes países a través de postales o discos. Así, escuchaba un disco y me preparaba un disfraz y trataba de imaginar cómo se sentiría...

¿Te pasaba no sólo con los sonidos musicales?

No sólo con la música, no podría decir que me pasaba con los pájaros, pues no había muchos donde yo vivía.... pero me ocurría con los idiomas de la gente que allí vivía, esto era una especie de música para mí. Luego, cuando tenía 17 o 18 años me fui a California y me uní a una compañía de teatro... recreábamos sonidos con nuestras voces y las poníamos en situación teatral, que resultaba de combinar "sonidos puros" y el ambiente... usábamos la voz como para crear un paisaje vocal. También usábamos el texto aunque de una manera psicológica, utilizábamos sueños, buscábamos movimiento en los sonidos de las palabras y tratábamos de conectarlos. De alguna forma mi trabajo hasta hoy está marcado por aquellas experiencias.

¿Como una especie de asociación libre producto de distintas fuentes?

Sí, absolutamente. Tomar cosas y transformarlas desde su sentido puro hasta hacerlas sonido y ver cómo ese sonido puede sugerir ambientes o lugares, o cómo puede ser lenguaje narrativo y llevarlo a la abstracción. Podés tomar un tipo de idea y transformarla en otra clase de idea.

¿Cuando estuviste en California fue la época en que trataste de estudiar Kabuki ?

Sí, fui con la idea de estudiar Kabuki pero me enteré de que las mujeres no podíamos estudiarlo; una de las primeras cosas con las que me encontré allí fue que había un festival de música y danza japonesa que además se hacía en una calle que se llamaba igual a la que yo viviría en Nueva York, era un barrio japonés. Me quedaba algo de dinero y estudié danza pero cuando se acabó la plata empecé a "rodar", y un día me encontré con alguien que me habló del grupo de teatro. Fui allí y me integré, era la más joven y me encontré con toda esa gente que vivía esa posibilidad de transformar sonidos y llevarlos a construir ambientes.

¿Era una situación completamente experimental o a veces se ajustaban al texto?

El grupo se había formado basado en una experiencia de Nueva York del Open Theater, en el que se tomaba la psicología de los sueños y aspectos de mitos y religiones (por ej. la historia bíblica de la serpiente)... se buscaba ir al pasado, llegar a estados primordiales y transformarlos en algo "very modern" que conectara esa idea de la serpiente.

Un tipo de trabajo ritual...

Sí, muchísimo pero no el tipo de ritual con velas encendidas... sólo con nuestras voces y cuerpos, algún apoyo de luces... pero se buscaba recrear movimiento, sonido, escultura con nuestros cuerpos, todo lo que pudiéramos expresar. A veces trabajábamos textos -por ej. T.S. Elliot, Kafka’- pero los intereses eran amplios; me interesaba la antigüedad, la musicología, la psicología y un puro amor por cantar disfrutando. Experimentar lo que alguien puede sentir por la forma en la "que suena"...
Continué trabajando en teatro, después viví en Amsterdam a los 19-20 y escuché una banda que tocaba la música que yo escuchaba en los discos de mi padre; sentí que los conocía y tomé una audición con ellos, y comencé a cantar una vez por semana canciones de Billie Holliday y cosas así, y diferentes tipos de música. Al mismo tiempo hice muchísimo modelaje en escuelas de arte por 12 años, y sentía que era una manera de componer cuadros con mi cuerpo y cómo eso podía traducirse en formas narrativas, tanto como abstractas... me llamaba la atención cómo lo visual podía reflejarse en una especie de idea compositiva pero sin sonido, pero es algo que aún trato de desarrollar en el tipo de trabajo que hago.

El trabajo corporal que hiciste al inicio de tu carrera, ¿sentís que ha provocado una marca en tu trabajo vocal o musical?

Sí, absolutamente. Aún hoy, soy muy consciente sobre cómo las cosas trabajan a través del cuerpo. El gesto puede transformarse en un instrumento del cuerpo y tornarse significativo en otra forma, en otro sentido. Por ej. al tomar una determinada posición con el cuerpo... puede modelar una determinada acción sonora, que a la vez puede sugerir significados. En muchas de mis piezas hay numerosas observaciones como ésta, como rápidas formas de asociación libre entre lo que ocurre físicamente y cómo deviene en un significado. Idea, movimiento, gesto, sonido, emoción, todo operando junto o afectándose mutuamente.

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