ES UN TIEMPO EXTRAORDINARIO...
Son días que necesitan tiempo
de preparación y continuación medido por la disponibilidad de cada uno.
Es un tiempo fuerte de la
presencia actuante de Dios en los participantes y por lo tanto festivo, novedoso
e intenso.
Es un acontecimiento eclesial
que sólo se comprende como un momento de servicio a la pastoral ordinaria del
lugar. Supone el envío de los obispos y párrocos respectivos, como también la
participación de todos los miembros activos de la comunidad para asegurar la
continuidad y consolidación de la Misión.
La Misión no puede ser sentida
como una imposición de afuera sino
que debe estar asumida e incluida
en el dinamismo misionero de la Iglesia local.
DE ANUNCIO DE JESUCRISTO...
Anunciamos la persona de Cristo
Salvador, punto de partida y centro de la fe, procurando que este anuncio
constituya una experiencia de encuentro con Dios.
Para conocer, querer y vivir en
identidad con Cristo Cabeza, su Cuerpo que es la Iglesia.
Comunicamos las verdades
fundamentales del mensaje cristiano, de acuerdo a la distinta realidad y formación
de cada grupo.
Lo hacemos de una manera explícita,
sencilla y popular dirigido a todas las personas del lugar
misionado.
PARA UNA PROFUNDA CONVERSIÓN...
Conversión
obra de Dios, no de los hombres, se realiza en dos planos, personal y
comunitario, consecuencia de la adhesión a Cristo y comporta una vigorosa
renovación de la vida en el Espíritu y de la fraternidad
eclesial.
SUSCITANDO O RECREANDO
COMUNIDADES DE FE
Intenta formar comunidades donde
no existen y revitalizar la comunión y la participación de las comunidades
existentes.
Procurarnos una integración más
consciente y comprometida en la vida y misión de la Iglesia, y el testimonio en
medio del mundo, con la fuerza del Espíritu Santo ayudando a descubrir y ubicar
los ministerios y carismas.
De acuerdo con lo sugerido por San Alfonso, nuestro
fundador, predicamos con un estilo
muy sencillo.
“...
Prediquen de tal manera que todos los comprendan... El pan de la palabra divina
debe ser repartido en pedacitos para que queden saciados hasta los más
ignorantes... Aquellos predicadores que se predican a sí mismos causan un gran
estrago en la Iglesia...”
Y ese es nuestro desafío.
P. Edmundo Molina C.Ss.R.